Mi Peregrinación por el Sur de Francia en 2025
Mi entrada en mi viaje de peregrinación por el Sur de Francia tras los pasos de Maria Magdalena fue por Bayonne, por el País Vasco Francés. De ahí viajé directamente en tren hacia la ciudad de Arlés, ubicada en el río Ródano, en la región de la Provenza. Nada más entrar a su casco antiguo me enamoré perdidamente de esta ciudad mágica con mucha historia y monumentos antiguos romanos, como Las Arenas de Arlés y el Teatro Antiguo.
Aunque personalmente yo quedé fascinada con la iglesia de Notre-Dame de la Major y las preciosas vistas que había cerca de ella. Investigando un poco sobre esta iglesia resulta que fue construida en el lugar de un antiguo templo romano, es una de las iglesias más antiguas de Arlés y me pareció curioso que en una de las fachadas interiores cerca de la puerta de entrada había pintada una Cruz Templaria. Quedé entusiasmada, ya que me encantan las historias de los Cátaros y la Orden Templaria, tan vinculados con la historia desconocida de Maria Magdalena.
De Arlés viajé en autobús a Saintes-Maries-de-la–Mer (Santas Marías del Mar). Según cuenta la leyenda, después de la resurrección de Cristo, María Magdalena, María Salomé, María Jacobe, Lázaro y varios otros discípulos se vieron obligados a huir en barco de la Tierra Santa. Después de un peligroso viaje a través del mar Mediterráneo, el barco finalmente aterrizó cerca del pueblo actual de Saintes-Maries-de-la-Mer, donde los pasajeros desembarcaron. Lo que sucedió después a los pasajeros no se especifica en la leyenda, pero dos de ellos, Marie-Salome y Marie-Jacobe, se convirtieron, con el tiempo, en objetos de veneración para la población local. La iglesia, sin embargo, consagra tres imágenes, la adicional es Sara-la-Kali, patrona de los gitanos, cuyo origen e identidad son bastante misteriosos.
Cuando por fin llegué a Saintes-Maries-de-la-Mer, a donde tanta ilusión me hacía llegar, fui directamente a ver el centro del pueblo, donde se encuentra ubicada la Iglesia. Justo nada más entrar, una gitana me dió una imagen preciosa de Santa Sara-la-Kali a cambio de la cual le di unas monedas. La Iglesia y la plaza de alrededor son muy bonitas, pero debo reconocer que me decepcioné un poco a no sentir la misma conexión energética que sentí al llegar al casco antiguo de Arlés. Creo que esto se debió a que el casco antiguo de Arlés se mantiene más “puro” a nivel histórico que las calles de Saintes-Maries-de-la-Mer que al fin y al cabo con el tiempo se han vuelto bastante turísticas.
Sin embargo, después de esta visita al centro del pueblo me acerqué al mar. Y allí por fin, pude conectar con la presencia de Maria Magdalena, a la cual pude hacer una pequeña ofrenda en sus aguas.
Gracias por todo lo que hiciste Magdalena,
Muchas somos hoy las que seguimos tus pasos.
Te amamos,
Aura
.






Comentarios
Publicar un comentario